Jet Lag

Todo el mundo está cansado después de un viaje, pero imaginaos someter a vuestro cuerpo a vivir de noche y dormir de día en cuestión de un par de horas. Esa descompensación que sufre el organismo se denomina Jet Lag. Por decirlo así, el Jet Lag es un cambio que sufre nuestro cuerpo al viajar a distancias muy largas. ¿Por qué? pues por el cambio de hábitos de sueño y vigilia.

Sabiendo esto, deducimos que: si una persona viaja hacia el Este no tendrá sueño cuando haya llegado la noche y, en viajes hacia el Oeste, tendrá sueño en pleno día. Generalmente una persona se confunde menos si se viaja hacia el Este, porque un viaje hacia el Oeste prolonga la experiencia del reloj corporal y distorsiona menos el ciclo día-noche.

Los síntomas habituales del Jet Lag son los siguientes:

  • Cansancio general
  • Problemas digestivos – vómitos y diarreas
  • Confusión en la toma de decisiones o al hablar
  • Falta de memoria
  • Irritabilidad
  • Apatía

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Lo mejor que podemos hacer es intentar contrarrestar al máximo estos efectos; que el viaje nos moleste lo menos posible. Por eso incluímos unos consejos (que seguramente nosotros tengamos en cuenta) sobre como ayudar a combatir el Jet Lag.

  1. Comienza la rutina antes de emprender el viaje, acuéstate antes o levántate más tarde según sea el caso.
  2. Una vez estés subido al avión, empieza a pensar en el horario de destino y “vive” en función del horario de destino.
  3. Si tomas medicamentos según un horario, considera cambiar ese horario al de tu lugar de destino (SIEMPRE bajo prescripción facultativa).
  4. Se dice, se comenta, se rumorea… que un ejercicio intensivo por la mañana temprano puede acelerar la adaptación del cuerpo al nuevo huso horario (no sé quién es el valiente que lo ha probado).
  5. Bebe mucha agua durante el viaje para evitar la deshidratación y prescinde por completo de otro tipo de bebidas excitantes como el alcohol y la cafeína.
  6. Es conveniente hacer “ejercicio” durante el vuelo. Apróximadamente cada 1 o 2 horas, procura ejercitar tus piernas haciendo paseos por el avión o moviendo los pies en tu asiento.
  7. Por supuesto, al llegar, vincúlate completamente con el entorno y adáptate al horario de destino para las comidas y horas de sueño.

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EL

 

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