Curiosidades en ruta

Como parte de nuestra aventura, también contamos con las cosas inesperadas que surgen en medio del camino, y como no podía ser de otra manera, vamos a hablar de ellas. Esas cosas que cuando las ves solo puedes decir “¿en serio?“.

Sydney y sus pájaros – Es curioso, pero dónde nosotros estamos acostumbrados a dar de comer a patos y palomas en parques y jardines, en Sydney son ellos los que se adueñan de tu comida. Es complicadísimo sentarse en una playa o en un parque a disfrutar de una comida normal sin que una gaviota, o todas sus amigas, te ataquen para intentar conseguir un bocado. Es sobrecogedor. Incluso hemos visto como 20 ó 30 gaviotas corrían detras de 2 niños pequeños que llevaban comida en sus manos.

Los amigos de las vacas – Tema a parte es que las vacas por la zona norte de Queensland son extremandamente delgadas… pero el caso que nos atañe ahora es la relación que guardan con unos pájaros que las acompañan a cada paso que dan. Al principio pensábamos que eran patos, pero no, y en infinidad de campos en la carretera, puedes ver a las vacas con su respectivo pajarito al lado. No entendemos muy bien la relación que tienen, incluso estuvimos intentando averiguarlo, pero no hubo manera… ¿alguna explicación?

Walabies – Los wallabies son como canguros chiquititos y es INCREIBLE pasar por el coche por las entradas de algunas ciudades y encontrárselos en grupos multitudinarios de más de 50 ejemplares alimentándose en los campos, sobretodo al atardecer. Por desgracia también es muy común encontrárselos muertos en los laterales de las carreteras señalizadas como ¡CUIDADO CANGUROS!

Papel higiénico – Aquello que hablábamos al principio de la lista de la compra, de llevar nuestro propio papel… al final no hizo falta. Pero a estas alturas del viaje sigo sin entender ¡por qué aquí no usan más capas! Puede parecer una tontería, pero a los dos nos ha parecido que el papel es extremadamente fino… tanto, que se rompe al intentar sacarlo del propio portarollos.

EL

 

North Queensland

Nuestra siguiente parada en el camino, fue Mission Beach, situada a 150km al sur de Cairns.

Aunque no entraba en nuestros planes, tuvimos que hacer el trayecto de noche (conducir tras la puesta de sol es peligroso por los animales que salen a la carretera) y allí nos alojamos como dijimos en Absolut Backpackers. Aquí tuvimos nuestro segundo avistamiento de Wallabies en libertad, toda una experiencia.

La impresión general de Mission Beach ya con la luz del día, es la de un pequeño pueblo costero sin nada que le moleste. A principios de este año, un huracán pasó por encima de la zona y los efectos eran perfectamente visibles en la densa vegetación que rodea la ciudad.

Tras un largo día hicimos noche en Townsville, la 2º localidad en tamaño de la zona tras Cairns.  Decir, que en este punto del viaje, podemos decir que todos los pueblecillos y ciudades pequeñas, aunque con encanto, se parecen muchísimo.

Townsville tiene 3 calles importantes, la de tiendas, la de restaurantes y la de los bares de fiesta… y ya. Eso es Townsville, aunque al parecer el anochecer desde lo alto de la montaña que preside la ciudad son impresionantes (no pudimos verlo por que llegamos tarde), además el paseo que recorre la playa hasta su laguna (a semejanza de la de Cairns, pero de agua salda) es totalmente recomendable.

Nuestra siguiente parada en el camino, Airlie Beach… la puerta de salida hacia las Whitsundays…


ELLA

 

Whitsundays – Segundas Oportunidades

La parada en Airlie Beach, es totalmente imprescindible si se quiere disfrutar de la belleza de las Whitsundays.

Airlie Beach, es un pueblo por y para los mochileros, su calle principal está repleta de tiendas de souvenirs, ropa y servicios de comida rapida (bocadillos, hamburguesas, pizzas…) acompañados de muchos locales donde contratar un tour que te acerque un poco al paraiso.

Al igual que Townsville y Cairns, Airlie Beach tiene una laguna de agua dulce disponible para todo aquel que quiera darse un chapuzón (totalmente recomendable cuando a las 11 de la mañana ya hay 28º).

La mejor manera de disfrutar de las Whitsundays (el archipiélado lo componen 74 islas) es a bordo de un velero, pasando incluso 1 ó 2 noches en alta mar… pero con nuestra experiencia previa, decidimos que mejor hacerla de 1 día y no experimentar más con barcos y oleajes varios. Así que nos decidimos por “Big Fury” una especie de lancha motora que literalmente vuela por encima del mar, la verdad que por 99$ cada uno, valía la pena intentarlo… y mereció la pena. Dicen en la publicidad que aseguran que nadie se marea en su barco y podemos corroborarlo. Con ellos visitamos la Whithaven Beach y practicamos snorkel.

Un día agotador desde luego… sobretodo cuando vas “corre para aquí corre para allá”, pero al menos nos quitamos la espinita de ese mal día en Cairns en el que no pudimos disfrutar del todo de la Gran Barrera de Coral.

ELLA

 

De Mackay a Herbey Bay – Un camino entre casi nada

La peor parte del trayecto, en nuestra opinión, fueron los casi 400km que separan Mackay de Rockhampton. Sabíamos que no había casi nada entre medias, pero no pensamos que sería tan exagerado.

La primera parte, Mackay – Rockhampton, tiene apenas un par de pueblitos entre medias, pero solo uno de “real” importancia llamado Sarina, a partir de ahí, un camino monótono y muy muy largo. Tanto es así, que las señales de tráfico, incitan a que juegues un trivial con tus compañeros de trayecto e incluso avisan a los más peques de que todavía falta bastante para llegar:


Rockhampton se caracteriza por ser un pueblo que vive casi por completo de la ganadería y eso se ve en la cantidad de estatuas de animales que hay por el pueblo.

Entre Rockhampton y nuestra siguiente parada, Hervey Bay, no hay casi nada interesante salvo quizás algunos pueblecitos para pasar la tarde o la mañana, algo que hicimos en Agnes Water, un pueblo del que me hablaron muy bien pero que no tiene prácticamente nada, salvo una playa… como tantas otras en el camino.

Hervey Bay se encuentra muy cerca de Fraser Island, es por ello que muchos viajeros (incluidos nosotros) lo escogen como punto de partida para ver esa gran isla de arena que forma parte del Great Sandy National Park.

Aunque se puede hacer por libre alquilando un 4×4, la mejor manera de conocer la isla es mediante un tour organizado. Nosotros escogimos uno de una empresa australiana bastante chiquitilla, ibamos en un todoterreno 7 personas, la guía y 6 turistas. Eso nos permitió conocer quizás un poco mejor la isla porque además nuestra guía habia vivido 3 años en ella, por lo que se conocía todos los rinconcitos.

Nada más empezar el viaje ya en Fraser Island (tras un pequeño viaje en ferry) nos dimos cuenta de que aquello no iba a ser nada parecido a lo que habíamos visto antes. La isla TODA ENTERA es de arena, y aún así tiene bosques muy frondosos. Entre tanta arena y tanto bosque, te puedes encontrar arroyos y lagos de agua dulce, el lago Mckenzie quizás sea el más conocido por su belleza y por ser seguramente el más grande de la isla.

Tuvimos la mala suerte quizás, de que nos lloviera mucho en una parte del camino, el cielo se puso tan negro y llovía tantísimo que parecía un bosque de una película de miedo. Una vez se pasó la lluvia torrencial, nos adentramos en la 75 mile Highway, situada en el lado este de la isla y que no es otra cosa que una larga playa de arena (125km de largo) por donde circulan los 4×4.

Uno de los puntos más fotografiados es el Maheno Wreck, un barco construído a inicios del siglo XIX y que encalló en esta playa en el año 1935. Al parecer, cuando encallaron, intentaron sacar de nuevo el barco al mar, pero cuando sacaban la arena por un lado, ya la volvían a tener por el otro y aquí quedó para siempre para pasar a ser y siempre en palabras de nuestra guía “el trozo de chatarra más fotografiado del mundo”, pero una vez que sabes su historia, tiene hasta magia.

Cuando uno va a Fraser Island siempre espera poder ver un Dingo, animales característicos de la isla y que guardan una similitud asombrosa con los perros y los lobos. Nosotros conseguimos ver uno pequeñito casi cuando abandonábamos la isla.

EL

 

Brisbane – La capital de Queensland

Planeábamos estar solo día y medio en Brisbane pero al final fueron 2 y medio, así que tuvimos tiempo y tiempo para visitar la ciudad. La verdad es que con 2 días es más que suficiente para esta ciudad, casi todo lo interesante está concentrado en el CBD y se ve en un día (tomándoselo con mucha calma).

Tal y como pasaba en Sydney o en Perth, el contraste edificios pequeños, iglesias y rascacielos conviven perfectamente, creando una imagen muy especial.

Toda ciudad por la noche tiene algo que la hace especial. Brisbane no puede ser menos. Su zona de rascacielos bordeando el río, el Story Bridge, su Town Hall o se centro repleto de paseantes, hace de la capital de Queensland una zona más que perfecta para pasear.

En este santuario, se puede hacer la típica foto sujetando un koala, el precio es 16AUD y luego te sacan más fotos con tu propia cámara, además de poder sacar fotos sujetando serpientes, cocodrilos e incluso wombats.

EL

 

Melbourne – Una ciudad Europea

Lo que dice casi todo el mundo de Melbourne es que es una ciudad muy europea y quizás en parte tengan razón… caminar por su CBD y alzar la vista permite ver una mezcla de rascacielos con edificios más coloniales que, en mi caso, me recuerdan un poco a los de la Gran Vía de Bilbao.

Si por algo se caracteriza la ciudad es por su tranvía. A pesar de tener también red de metro y de autobuses, con los tranvías es más que suficiente para moverse por todo su CBD y por los barrios adyacentes (todos incluídos en la zona 1). Aunque es fácil colarse en el tranvía, si se quiere ser honesto hay un pase de un día que vale 7AUD y permite viajes ilimitados en la zona 1, así como también un tranvía que recorre el centro en círculos completamente gratuíto.

ELLA

 

Great Ocean Road

Construída por los soldados retornados de la 1ª Guerra Mundial, es el monumento en memoria de los caídos en una guerra más largo del mundo.

Aunque se puede visitar en 1 día sin problema, para disfrutarla en condiciones, consideramos que es mejor hacerlo en dos, puesto que son 300km de carretera bordeando la costa que lleva casi 5 horas hacer, si no contamos las paradas pertinentes.

En definitiva, la Gran Carretera del Océano ha sido una buena manera de terminar un gran viaje.

EL

 

Sydney – La “capital” de Australia (Parte I)

Llegamos el miércoles con 45 minutos de retraso según el horario previsto a Sydney (Gracias Virgin Australia).

De sobra sabemos, que no es la capital de este país, pero para muchos podría serlo perfectamente. Ya sólo el llegar hasta el hostal nos muestra que Sydney no tiene nada que ver con Perth.

Nuestro hostal es el Bounce hostel y desde ya, esta 100% recomendado, de aspecto muy moderno (se accede a las habitaciones con tarjeta magnética). En la terraza del hostal (un ático 4º piso), ponen música y este domingo por ejemplo hacen una barbacoa para todos los huéspedes, y tenemos como telón de fondo el skyline de la ciudad. El hostal está en frente mismo de la Central Station (la estación de tren) y tenemos muy cerca, Chinatown y DarlinHarbour por lo que como llegamos a las 18:30, decidimos dar una vuelta por los alrededores.

Entrar en Chinatown es como entrar en otro mundo totalmente diferente, a parte de la cantidad de asiáticos que hay en este país (cosa que nos ha llamado mucho la atención), todo en esta zona está en chino, e inglés claro.

Las tiendas de chinos, son tiendas como dios manda (no como los todo a 100 españoles) y todo esta lleno de restaurantes chinos y sitios donde comer un buen sushi.

Para movernos hemos decidido coger el pase Mymulti2 que vale 47AUD por cabeza y nos permite viajes ilimitados durante 7 días (aunque solo estaremos 4) en tren, autobus y ferri e incluye también el transporte al aeropuerto.

El día siguiente por la mañana, nos levantamos realmente temprano y nos fuimos para buscar el icono de Australia, bueno, más bien los 2 iconos, el Opera House y el Harbour Bridge.

Al llegar la sensación que tuvimos fue indescriptible y podemos decir, que toda su fama se la tiene bien ganada.  A pesar de que llovía un poco, lucía espectacular y cuando empezó a salir el sol, su belleza se multiplicó por 1000.

Muy cerquita están los Royal Botanic Gardens, una extensión inmesa de jardines, plantas y árboles a los pies del CBD de la ciudad. Las vistas desde aquí de la Bahía son muy bonitas y se pueden tomar fotografías típicas de los dos monumentos “importantes”. Para muestra un botón:


Una cosa que nos llamó la atención de estos jardines era la presencia de una colonia de murciélagos (al parecer no consiguen desacerse de ellos), allí estaban cientos, colgados de los árboles en medio de una ciudad.

Cerca de esta zona está The Rocks, el barrio más antiguo de Sydney en donde se encuentra la casa más antigua de toda la ciudad. Es chocante para nosotros, que venimos de un país con siglos de historia, que ellos realcen tanto la suya cuando la casa más antigua de la ciudad data “tan solo” de 1816. The Rocks es un barrio no muy grande, con muchas tiendas de souvenirs, cafés y restaurantes con precios para turistas, es decir, más caros de lo que es en general esta ciudad.

Nuestro siguiente destino fue Woollomooloo, un barrio residencial que no tiene nada especial para ver. Kings Cross se encuentra casi al lado y es una zona de gran movimiento, sobretodo por la cantidad de Backpackers que hay por esta zona, se mezclan establecimientos de comida rápida con tiendas para adultos y cibercafés… aquí se puede encontrar lo que para muchos es otro símbolo de la ciudad; un gran anuncio de publicidad de Coca-Cola.

ELLA

 

Sydney – La “capital” de Australia (Parte II)

La guía típica de turista siempre se deja de lado los puntos que solamente los habitantes de la propia ciudad visitada conocen.

Por suerte, contamos con una personita (a la que desde aquí le damos las gracias) que nos ha recomendado unos sitios maravillosos de la gran ciudad australiana. He aquí un breve resumen de los sitios más espectaculares que hemos visto hasta ahora:

Manly Beach – De acceso rápido desde el centro directamente en Ferry. Un viaje de aproximadamente 30 minutos que deja unas vistas maravillosas de la bahía. Todos los billetes en ferry dentro de la bahía los incluye el billete MyMulti del que hablamos en el post anterior. Vistas espectaculares de cara al Mar de Tasmania y multitud de zonas donde gozar (y donde comprar material) del deporte por excelencia en este país, el surf.

EL

 

Cairns – La salida hacia la Gran Barrera

Cairns como ciudad, no tiene mucho que ver, está enfocada casi al 100% al turismo y sus calles principales están repletas de zonas donde contratar tours hacia las diferentes atracciones de la zona. Casi todo dirigido hacia los famosos “mochileros” que viajan con cuatro duros sin un destino más o menos claro.

En Cairns, no se puede bañar uno en la playa a pesar de que está pegada a la ciudad por que se puede uno encontrar ¡cocodrilos! así que lo mejor es bañarse en “The Lagoon” una piscina totalmente pública que tienen allí mismo en la ciudad en donde, por cierto, el agua está buenísima.


Cape Tribulation está a 2 horas largas de Cairns así que en un viaje de un día, como hicimos nosotros, es más bien una paliza, cruzar el ferry en el río Daintree cuesta 22AUD ida y vuelta y te permite llegar hasta el cabo y ver desde allí las maravillosas vistas. Otra opción es ir hasta el pueblo de Daintree y contratar un tour que te lleve a ver cocodrilos.

Nuestro tercer día en Cairns, decidimos dedicarlo a la Gran Barrera de Coral. Una de las 7 maravillas naturales del mundo y segun dicen, la única que se puede ver perfectamente desde el espacio. Íbamos con mucha ilusión y contratamos una cámara subacuática por 40AUD y la excursión de día completo por 129AUD a bordo de un catamarán… y quizás ahí estuvo nuestro error. Pecamos de inocentes y confiados y tras un viaje de 2 horas en un barco que se movía como el demonio, el disfrute fué mucho menos del que podría a ver sido. Ni que decir tiene que, sí, se pasa bastante mal en el barco y se hace eterno el viaje (tanto la ida como la vuelta). El si merece la pena o no, ya es cosa de cada uno. Está claro que el arrecife es espectacular, pero llegar allí en tan mal estado como llegamos nosotros… no te hace disfrutar al 100%.

Con respecto a lo que se ve allí… si nadas con cuidado, los peces no se mueven de tu lado. Con suerte puedes llegar a ver tortugas marinas o delfines.

Un poco decepcionados por lo que nos habia pasado pero con ganas de seguir disfrutando del viaje, tomamos rumbo a Mission Beach con nuestro pequeño cochecito.

ELLA