Y lo que nos quedará sin ver

Con semejante tamaño (me refiero a Australia, claro), es fácil perderse cosas que dejas de visitar por falta de tiempo (a veces, cuando cuento mi idea de itinerario la gente me pregunta si me voy de vacaciones o a hacer una maratón).

Quizás lo más “grave” sea no visitar el National Park de Kakadu.

ELLA

 

Skyline

Cuando viajas y te documentas al respecto, siempre encuentras esa foto que te hace decir “Yo quiero esta foto” (como el que aguanta la Torre de Pisa o la que tira una moneda a la Fontana di Trevi).

En algunas de las cinco ciudades más significativas que vamos a ver hay algo que a ELLA y a mí, nos llama especialmente la atención: los skylines, o esos panoramas que crean los gigantescos edificios y símbolos emblemáticos de cada ciudad.

¿Cúal será el mejor ángulo?”¿Desde dónde se visualizará mejor?“… y lo más importante “ojalá no haya niebla, ni lluvia

Sydney – La hermana famosa, la colosal. La ciudad más grande de Australia.

Cuando volvamos, colgaremos nuestras propias fotos de los skylines. Alguna a lo mejor se parece a estas… quien sabe.

EL

 

Rascacielos

Como ELLA y yo somos novatos en “viajes a largas distancias y ciudades de grandes dimensiones”, el otro día, hablando entre nosotros, nos dimos cuenta de una cosa: es la primera vez que vamos a estar en alguna ciudad llena de rascacielos… Parece una chorrada, pero nos hace como un  tilín especial.

Así que para rellenar un poco el hueco ocasionado por la época estival del verano (en la que todos nos rascamos un poco más de lo normal la barriga), veamos que nos deparan algunas de las ciudades del recorrido ya planeado.

Antes de nada, y para que os hagáis una idea: un edificio de 4 ó 5 plantas convencional de cualquier ciudad, puede medir en torno a los 20 metros de altura.

Ahora sí… vamos a ello.

El Q1 Tower (Queensland Number One) es un rascacielos situado en Gold Coast, Australia. Con sus 323 metros y 80 plantas es el edificio residencial más alto del mundo (por desgracia está en una zona que no vamos a visitar

Podéis inclinar un poco la cabeza hacia arriba y descubrir más rascacielos en las ciudades australianas del tipo de: Chifley Tower o 120 Collins

EL

 

Escala: Dubai

Al volar con Emirates tenemos la “suerte” de poder hacer escala en una de las ciudades, seguramente, más cotizadas del mundo.

Una arquitectura soprendente, lujosa y seguramente algo excesiva hacen de este Emirato un destino único. Entre sus ostentosidades: El edificio más alto del mundo, el Burj Khalifa, el único hotel de siete estrellas del mundo, el Burj Al Arab, el centro comercial más grande del mundo, el Dubai Mall, la fuente más grande del mundo, la Dubai Fountain, islas artificiales Palm Jumeirah y las islas artificiales World Islands.

Dubai, gracias al poder económico del petróleo (aunque muchos dicen que gracias al comercio), ha experimentado en 20 años un crecimiento espectacular. Tanto es así que actualmente una cuarta parte de las grúas del mundo se encuentran allí.

Aunque la mayoría de grandes compañías permiten hacer un “stopover” (una manera de poder alargar la escala entre un vuelo y otro unos días y ver la ciudad en la que se para) incrementando un poco el precio del billete, nuestra escala es de 3 horas solamente y lo más probable es que ni siquiera pisemos tierra de este paraíso artificial. Pero, aunque solo sea por el hecho de poder echar un ojo, me conformaré con poder verlo desde el avión.

EL

 

Año nuevo en Australia

Con sus 9 horas de diferencia horaria, Australia siempre es de los primeros paises en recibir el año nuevo, de hecho, una imagen muy típica para nosotros aquí en España en el telediario de las 15:00, es esta:

Perth

Como veis, en todas las ciudades se hace un gran espectáculo de fuegos artificiales, además en ciudades como Perth o Melbourne, se hacen eventos familiares que se prolongan hasta las 10 de la noche en parques públicos, donde la gente, celebra los picnics y barbacoas que comentaba antes.

Aquí, sin embargo, seguimos con nuestro frio y nuestras maravillosas 12 uvas.

FELIZ AÑO NUEVO

EL y ELLA

 

North Queensland

Nuestra siguiente parada en el camino, fue Mission Beach, situada a 150km al sur de Cairns.

Aunque no entraba en nuestros planes, tuvimos que hacer el trayecto de noche (conducir tras la puesta de sol es peligroso por los animales que salen a la carretera) y allí nos alojamos como dijimos en Absolut Backpackers. Aquí tuvimos nuestro segundo avistamiento de Wallabies en libertad, toda una experiencia.

La impresión general de Mission Beach ya con la luz del día, es la de un pequeño pueblo costero sin nada que le moleste. A principios de este año, un huracán pasó por encima de la zona y los efectos eran perfectamente visibles en la densa vegetación que rodea la ciudad.

Tras un largo día hicimos noche en Townsville, la 2º localidad en tamaño de la zona tras Cairns.  Decir, que en este punto del viaje, podemos decir que todos los pueblecillos y ciudades pequeñas, aunque con encanto, se parecen muchísimo.

Townsville tiene 3 calles importantes, la de tiendas, la de restaurantes y la de los bares de fiesta… y ya. Eso es Townsville, aunque al parecer el anochecer desde lo alto de la montaña que preside la ciudad son impresionantes (no pudimos verlo por que llegamos tarde), además el paseo que recorre la playa hasta su laguna (a semejanza de la de Cairns, pero de agua salda) es totalmente recomendable.

Nuestra siguiente parada en el camino, Airlie Beach… la puerta de salida hacia las Whitsundays…


ELLA

 

Whitsundays – Segundas Oportunidades

La parada en Airlie Beach, es totalmente imprescindible si se quiere disfrutar de la belleza de las Whitsundays.

Airlie Beach, es un pueblo por y para los mochileros, su calle principal está repleta de tiendas de souvenirs, ropa y servicios de comida rapida (bocadillos, hamburguesas, pizzas…) acompañados de muchos locales donde contratar un tour que te acerque un poco al paraiso.

Al igual que Townsville y Cairns, Airlie Beach tiene una laguna de agua dulce disponible para todo aquel que quiera darse un chapuzón (totalmente recomendable cuando a las 11 de la mañana ya hay 28º).

La mejor manera de disfrutar de las Whitsundays (el archipiélado lo componen 74 islas) es a bordo de un velero, pasando incluso 1 ó 2 noches en alta mar… pero con nuestra experiencia previa, decidimos que mejor hacerla de 1 día y no experimentar más con barcos y oleajes varios. Así que nos decidimos por “Big Fury” una especie de lancha motora que literalmente vuela por encima del mar, la verdad que por 99$ cada uno, valía la pena intentarlo… y mereció la pena. Dicen en la publicidad que aseguran que nadie se marea en su barco y podemos corroborarlo. Con ellos visitamos la Whithaven Beach y practicamos snorkel.

Un día agotador desde luego… sobretodo cuando vas “corre para aquí corre para allá”, pero al menos nos quitamos la espinita de ese mal día en Cairns en el que no pudimos disfrutar del todo de la Gran Barrera de Coral.

ELLA

 

De Mackay a Herbey Bay – Un camino entre casi nada

La peor parte del trayecto, en nuestra opinión, fueron los casi 400km que separan Mackay de Rockhampton. Sabíamos que no había casi nada entre medias, pero no pensamos que sería tan exagerado.

La primera parte, Mackay – Rockhampton, tiene apenas un par de pueblitos entre medias, pero solo uno de “real” importancia llamado Sarina, a partir de ahí, un camino monótono y muy muy largo. Tanto es así, que las señales de tráfico, incitan a que juegues un trivial con tus compañeros de trayecto e incluso avisan a los más peques de que todavía falta bastante para llegar:


Rockhampton se caracteriza por ser un pueblo que vive casi por completo de la ganadería y eso se ve en la cantidad de estatuas de animales que hay por el pueblo.

Entre Rockhampton y nuestra siguiente parada, Hervey Bay, no hay casi nada interesante salvo quizás algunos pueblecitos para pasar la tarde o la mañana, algo que hicimos en Agnes Water, un pueblo del que me hablaron muy bien pero que no tiene prácticamente nada, salvo una playa… como tantas otras en el camino.

Hervey Bay se encuentra muy cerca de Fraser Island, es por ello que muchos viajeros (incluidos nosotros) lo escogen como punto de partida para ver esa gran isla de arena que forma parte del Great Sandy National Park.

Aunque se puede hacer por libre alquilando un 4×4, la mejor manera de conocer la isla es mediante un tour organizado. Nosotros escogimos uno de una empresa australiana bastante chiquitilla, ibamos en un todoterreno 7 personas, la guía y 6 turistas. Eso nos permitió conocer quizás un poco mejor la isla porque además nuestra guía habia vivido 3 años en ella, por lo que se conocía todos los rinconcitos.

Nada más empezar el viaje ya en Fraser Island (tras un pequeño viaje en ferry) nos dimos cuenta de que aquello no iba a ser nada parecido a lo que habíamos visto antes. La isla TODA ENTERA es de arena, y aún así tiene bosques muy frondosos. Entre tanta arena y tanto bosque, te puedes encontrar arroyos y lagos de agua dulce, el lago Mckenzie quizás sea el más conocido por su belleza y por ser seguramente el más grande de la isla.

Tuvimos la mala suerte quizás, de que nos lloviera mucho en una parte del camino, el cielo se puso tan negro y llovía tantísimo que parecía un bosque de una película de miedo. Una vez se pasó la lluvia torrencial, nos adentramos en la 75 mile Highway, situada en el lado este de la isla y que no es otra cosa que una larga playa de arena (125km de largo) por donde circulan los 4×4.

Uno de los puntos más fotografiados es el Maheno Wreck, un barco construído a inicios del siglo XIX y que encalló en esta playa en el año 1935. Al parecer, cuando encallaron, intentaron sacar de nuevo el barco al mar, pero cuando sacaban la arena por un lado, ya la volvían a tener por el otro y aquí quedó para siempre para pasar a ser y siempre en palabras de nuestra guía “el trozo de chatarra más fotografiado del mundo”, pero una vez que sabes su historia, tiene hasta magia.

Cuando uno va a Fraser Island siempre espera poder ver un Dingo, animales característicos de la isla y que guardan una similitud asombrosa con los perros y los lobos. Nosotros conseguimos ver uno pequeñito casi cuando abandonábamos la isla.

EL

 

Brisbane – La capital de Queensland

Planeábamos estar solo día y medio en Brisbane pero al final fueron 2 y medio, así que tuvimos tiempo y tiempo para visitar la ciudad. La verdad es que con 2 días es más que suficiente para esta ciudad, casi todo lo interesante está concentrado en el CBD y se ve en un día (tomándoselo con mucha calma).

Tal y como pasaba en Sydney o en Perth, el contraste edificios pequeños, iglesias y rascacielos conviven perfectamente, creando una imagen muy especial.

Toda ciudad por la noche tiene algo que la hace especial. Brisbane no puede ser menos. Su zona de rascacielos bordeando el río, el Story Bridge, su Town Hall o se centro repleto de paseantes, hace de la capital de Queensland una zona más que perfecta para pasear.

En este santuario, se puede hacer la típica foto sujetando un koala, el precio es 16AUD y luego te sacan más fotos con tu propia cámara, además de poder sacar fotos sujetando serpientes, cocodrilos e incluso wombats.

EL

 

Melbourne – Una ciudad Europea

Lo que dice casi todo el mundo de Melbourne es que es una ciudad muy europea y quizás en parte tengan razón… caminar por su CBD y alzar la vista permite ver una mezcla de rascacielos con edificios más coloniales que, en mi caso, me recuerdan un poco a los de la Gran Vía de Bilbao.

Si por algo se caracteriza la ciudad es por su tranvía. A pesar de tener también red de metro y de autobuses, con los tranvías es más que suficiente para moverse por todo su CBD y por los barrios adyacentes (todos incluídos en la zona 1). Aunque es fácil colarse en el tranvía, si se quiere ser honesto hay un pase de un día que vale 7AUD y permite viajes ilimitados en la zona 1, así como también un tranvía que recorre el centro en círculos completamente gratuíto.

ELLA