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Recuerdos

28 mar

¡Ya hace más de un año! Parece increíble, pero ya hace más de un año que nos marchamos a vivir nuestro particular viaje. Durante este tiempo no nos hemos cansado de contar historias una y otra vez sobre todo lo que nos había pasado y lo que habíamos hecho, no hemos dejado de responder preguntas y de vez en cuando la gente nos preguntaba por bocaabajo.es… y lo cierto es que aquí sigue y, por supuesto, hemos decidido que siga durante un tiempo más, convertirlo en algo indefinido, para toda la gente que necesite esta información, que quiera ideas sobre que hacer y que se sienta atraída por un país tan espectacular como es Australia. Por eso, hemos decidido revolver bocaabajo y ordenarlo un poco para que no sea tan caótico. Que sirva este post para que la gente que así lo quiera tenga un acceso mucho más rápido a TODA nuestra información.

Nuestros preparativos


Papeleo


Sobre Nosotros


El gran viaje


Curiosidades


EL
y ELLA

 

Despedida y cierre

18 dic

Vuelta a la realidad.

Muchas cosas han pasado desde que aquel 24 de noviembre de 2010 empezábamos una carrera con destino la otra punta del mundo. Hemos sufrido, reido, llorado y, en definitiva, aprendido a enfocar nuestra vida de una manera diferente gracias a esta experiencia.

La verdad es que la planificación de ELLA ha sido casi inmaculada y todo ha salido a pedir de boca (alguna cosa incluso mejor). Terminado el viaje, incluso parece que hay ganas de volver…

Hemos hecho las cuentas generales y, aproximadamente, creemos que nos hemos gastado unos 4000€ por cabeza (incluyendo vuelos, alojamiento, coches, caprichos, comida…. o sea TODO). A algunos os parecerá mucho para 30 días de vacaciones, pero nosotros creemos que ha estado bastante bien. Tenéis que tener en cuenta también como hemos pasado ese mes: Comida casi siempre de bocadillos o ensaladas, hostales compartiendo habitación con 4, 6 u 8 personas, coches pequeños y de poca cilindrada… etc.

Recomendaciones para el futuro viajero a Australia:

  • Sydney y Melbourne son ciudades impresionantes, nunca dejéis escapar la posibilidad de visitarlas si alguna vez os quedan de camino.
  • La naturaleza es caprichosa. Aprended a conservar lo que tenéis y que muchas veces no somos capaces de apreciar. Disfrutad y respetad el entorno, la vida (o la muerte) de todo lo que os rodea. Al fin y al cabo, estamos aquí de paso y ser capaz de pensar por un momento “esto debería verlo todo el mundo” deja abierto en nuestra memoria que, en el fondo, NO somos nadie.
  • Antes de irte de casa, deja las cosas atadas, nunca se sabe. Pero cuando cierres la puerta… desconecta. Es TU experiencia, TU decisión el llevarla a cabo y eres TÚ el que la va a vivir. Nunca serás capaz de disfrutar si tu cabeza sigue en la oficina, detrás de un mostrador o en un centro comercial.
  • Compara. Sea dónde sea que vayas fíjate en lo que echas de menos. Aprende a distinguir lo que los demás hacen bien y lo que tú haces mal (y viceversa). Aprende a tener envidia (sana, por supuesto) de la forma de vida de algunas personas, seguramente otras tantas te tengan envidia a tí. No te hará mejor persona, pero aprenderás a escoger entre dos caminos cuando en un futuro llegues a algún cruce en tu vida.
  • Ten morriña.
  • No pierdas la oportunidad de disfrutar de la gran barrera de coral. Déjate flotar en el mar, que las corrientes te arrastren y ser, por una vez, algo más del entorno.
  • Llora.
  • Whitehaven beach y las Whitsundays son un paraíso. No dejes pasar la oportunidad de bañarte en unas de las mejor playas del mundo. Aguas cristalinas con paisajes espectaculares.
  • Salta.
  • Aprende a apreciar y respetar la cultura autóctona. Visita Ayers Rock y entenderás que no solo es una “piedra”.
  • Fraser Island es un lugar en dónde puedes sentir realmente lo que significa “salvaje”. Procura hacer el viaje con alguien que conozca la isla y que además de pasearte, te enseñe. No cometas la estupidez de alquilar un 4×4 y hacerlo por tu cuenta, es una locura.
  • Sonríe.

Desde el principio os decíamos que queríamos empezar y acabar esto con vosotros y así ha sido. Os agradecemos la paciencia, la colaboración y el seguimiento.

¿Qué pasará con bocaabajo.es? Cuando lo creamos la idea estaba bastante clara. Es para lo que es, y cuando ya no tenga sentido, se acabará. No vamos a prolongar una experiencia que ya hemos vivido y de la que lo hemos contado prácticamente todo. La web seguirá un año más en pie (hasta noviembre de 2012). Llegado ese momento quizás decidamos mantenerla ahí para la gente que le haga falta o quizás desaparezca… quién sabe, a lo mejor hasta queremos volver y hacer una segunda parte.

Hemos sido felices con todo esto y creemos que estamos más unidos que nunca. Ha sido una experiencia única e irrepetible. Pero somos jóvenes y tenemos toda una vida para seguir sorprendiéndonos con otras partes del mundo (de echo ELLA ya tiene otro viaje en miras, que pesadilla :D )

Ha sido un placer haber hecho todo esto. Gracias a todos.

Cierre

Jairo (EL) y Bego (ELLA)

 
7 Comentarios

Escrito en Personal

 

Great Ocean Road

12 dic

Construída por los soldados retornados de la 1ª Guerra Mundial, es el monumento en memoria de los caídos en una guerra más largo del mundo.

Aunque se puede visitar en 1 día sin problema, para disfrutarla en condiciones, consideramos que es mejor hacerlo en dos, puesto que son 300km de carretera bordeando la costa que lleva casi 5 horas hacer, si no contamos las paradas pertinentes.

Obviamente, la joya de la corona, son los 12 apóstoles (aunque actualmente queden solo 6), formaciones rocosas que en su día estuvieron unidas a los acantilados y que el mar fué desgastando y dejando aislados. Pero a la largo de la carretera se pueden ver muchas cosas más. Además toda esta costa tiene fascinantes historias sobre barcos que encallaron aquí, debido a la fuerza del viento, el oleaje y la lluvia, que también marcan el paisaje que acompaña a lo largo de toda la carretera.

Es increíble ir conduciendo a los pies de una montaña, girar la cabeza y ver a escasos 5 metros el mar bajo tus pies… tiene zonas en las que se puede bordear la playa y en 2 segundos te puedes encontrar a 7 metros de altura con respecto al mar. La verdad es que es una carretera espectacular y quizás todas las palabras que pongamos aquí no van a definir su belleza.

Una de las zonas más bonitas y de parada casi obligada es Gibson Steps, zona de acantilados por la que se puede bajar hasta la playa por unas empinadas escaleras de más de un palmo de grosor. ¿Las vistas? sencillamente espectaculares. El mar a un lado y paredes interminables de roca al otro.

Más allá de Gibson Steps, están los 12 apóstoles, gigantescas moles que desafían al mar y al paso del tiempo. Desde el propio parque que da acceso a los miradores, se pueden reservar vuelos en helicóptero que sobrevuelan la zona y que te ayudan a darte cuenta de dónde están (o estaban) las 12 formaciones rocosas.

Siguiendo la ruta de la carretera llegamos a The Arch y el London Bridge, escavaciones caprichosas del mar en los acantilados y que dan pié a mil y una historias. Entre ellas, la aventura que, en Enero de 1990, corrieron 2 personas al quedarse atrapados en un peñasco que quedó aislado en el mar al desplomarse la parte que lo unía con tierra firme.

En definitiva, la Gran Carretera del Océano ha sido una buena manera de terminar un gran viaje.

EL

 
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Escrito en En ruta

 

Melbourne – Una ciudad Europea

10 dic

Lo que dice casi todo el mundo de Melbourne es que es una ciudad muy europea y quizás en parte tengan razón… caminar por su CBD y alzar la vista permite ver una mezcla de rascacielos con edificios más coloniales que, en mi caso, me recuerdan un poco a los de la Gran Vía de Bilbao.

Si por algo se caracteriza la ciudad es por su tranvía. A pesar de tener también red de metro y de autobuses, con los tranvías es más que suficiente para moverse por todo su CBD y por los barrios adyacentes (todos incluídos en la zona 1). Aunque es fácil colarse en el tranvía, si se quiere ser honesto hay un pase de un día que vale 7AUD y permite viajes ilimitados en la zona 1, así como también un tranvía que recorre el centro en círculos completamente gratuíto.

La zona ce la City a pesar de parece grande, se camina bastante bien y además está siempre llena de gente. La plaza principal es Federation Square, al lado mismo de Flinders Station (algo así como la estación central) y suele haber conciertos y eventos al aire libre, de echo hemos podido ver como el grupo de música de la policía de la ciudad nos deleitaba con un “Respect” de Aretha Franklin o versiones de Lady Gaga y ABBA entre otros.

En el Southbank nos podemos encontrar la Eureka Tower, con el mirador más alto del hemisferio sur. La entrada a la torre son 17AUD y 12AUD más por entrar en el mirador.

Una visita casi obligada es también el Shrine of Remembrance, zona dedicada a recordar la memoria de los soldados australianos caídos en la 1ª y 2ª Guerra Mundiale, un lugar lleno de emoción y que realmente merece la pena por todo lo que ello significa.

Una visita típica en esta ciudad es el Queen Victoria Market, al norte de la City, el mercado abierto más grande del Hemisferio Sur. Aunque cierra los lunes y los miércoles, los días que está abierto bien merece una visita. Dividido por pabellones, se puede encontrar casi de todo. A tener en cuenta: las frutas y verduras, mucho más baratas que en un supermercado corriente (a tener en cuenta si estás varios días y te quieres hacer tu propia comida), también se pueden encontrar puestos de souvenirs y regalos. En la zona cubierta, se encuentra el mercado de carne y pescado, donde por fin hemos encontrado carne de canguro a la venta al módico precio de 19,90AUD el kilo.

Aunque sonaba tentador, hemos decidido probar el canguro en un restaurante en donde nos han cobrado 60AUD por: un plato de canguro, una ensalada griega y una botella de agua (si os ofrecen pedir siempre Tap Watter que es agua del grifo y no tiene ningún problema). El análisis final es que sabe similar a la ternera pero más tierna  :)

Una buena forma de pasar un buen ratito es visitar, en la zona sur de Melbourne, el barrio de St. Kilda (el tranvía 112 os deja allí mismo) y un poquito antes Albert Park, que para muchos será bastante conocido, pues es la sede de una de las pruebas del mundial de fórmula 1.

Sobre Albert Park, decir que aunque no tiene nada especial, merece la pena para hacerse una idea de como se ve un circuíto de F1, aunque hay que echarle algo de imaginación por que está todo “desmantelado” y preparado para que sea una carretera de uso convencional. Eso sí, se puede ver el edificio de boxes, la entrada y salida del pit-lane e incluso se pueden apreciar las posiciones de salida y la linea de meta.

St. Kilda es un barrio diferente, dicen que uno de los más animados de Melbourne, lleno de tienditas, el mar de telón de fondo y el Luna Park “hermano” del de Sydney y con una montaña rusa bordeando el recinto.

Al norte también se puede visitar el distrito de Brunswick St. zona con muchas tiendas de ropa alternativa y cafés donde escuchar música en directo.

Muchas opciones para pasar varios días en esta ciudad, además de ser el punto de salida para la Great Ocean Road y Philip Island… de verdad, Melbourne merece la pena.

ELLA